El amor en tiempos del Tinder y el Face

El amor en tiempos del Tinder y el Face

DETERMINADOS seГ±alaron que este tipo sobre relaciones no son seguras, pues en ocasiones se intenta sobre estrategias de sustraer.

Las jГіvenes queretanos aseguran que en los Гєltimos aГ±os hasido muy ordinario que las personas establezcan lazos sentimentalescon otras seres que conocen en pГ­ВЎginas sociales o plataformas paracitas, si bien las relaciones que nacen por mediaciГ­Віn de estos mediossГіlo funcionan durante un tiempo.

La mayoridad de los encuestados aseguran conocer a parejas cuyarelaciГіn naciГі en plataformas digitales igual que Faceb k o Tinder,esto sucede porque es mГЎs sencillo acercarse por todos estos medios ydecir lo que creen, les da mГЎs seguridad, opinaron; creen queesta conducta incrementa en las fechas cercanas al 14 defebrero.

FRECUENTE DE QUERÉTARO consultó la opinión delos jóvenes de conocer cuáles son las razones que las llevan aestablecer lazos emocionales como consecuencia de internet así­ como qué tanfuncionales son dichas relaciones.

Briseida Galán expresó “creo que no funcionan, tengo variosconocidos que lo han intentado, No obstante es publico que busca otrascosas, tengo la amiga que se quedó de ver con un chavo así­ como leterminó robando todo, su macuto, su laptop y no ha transpirado su dinero; yo nuncalo he hecho, estas plataformas surgieron por la confort sobre nosalir así­ como no reconocer familia nueva”.

Israel Ortiz dijo “es más sencillo socializar con alguiencuando nunca te percibe rostro a cara, a mí sí me ha anterior, así­ como conozco avarias usuarios que están en esa situación, considero que es másfácil que sencillamente regresar a hacer la proposición, serí­a abundante mejorpor texto, esto funciona dependiendo sobre los intereses sobre laspersonas, igual que en toda relación”.

Miguel dijo que no creo que funcionen, “es la ilusión”,aunque tiene varios colegas que sí lo realizan; piensa que serí­a unamoda, “lo realizan para seguir con lo que todo el mundo hacen”. Continue reading El amor en tiempos del Tinder y el Face